CUMBRE DEL TURISMO: Conclusiones

En un entorno globalizado donde las diferencias en el acceso a los recursos tecnológicos son cada vez menores, el capital humano adquiere un valor creciente como elemento diferencial que puede determinar la competitividad final de las empresas.

La disponibilidad de recursos humanos, su adecuada cualificación, las posibilidades de recurrir a distintas formas de organización del trabajo y, en definitiva, todo el conjunto de factores que determinan el mercado de trabajo resultan esenciales para que las empresas puedan desarrollar su potencial de crecimiento y competitividad.

Es la actividad económica, pues, la que crea empleo si se acompaña de las adecuadas medidas laborales.